domingo 25 de mayo de 2008

Acerca de Libreparlantes


¿Qué es Libreparlantes?
El colectivo Voces Latentes desarrolla desde junio de 2005: Libreparlantes, proyecto radial para la promoción de nuevas prácticas sociales en adolescentes privados de libertad, en el centro de internamiento Carolina Uslar de Rodríguez Llamosas[1], ubicado en Carapita, Distrito Capital. Los ejes de acción de Libreparlantes han estado enfocados en el trabajo de componentes educativos, culturales, emocionales y sociales, a través de una educación popular que contribuya a la motivación para la reflexión y el cambio a partir de la enseñanza-aprendizaje de la práctica radiofónica. El interés fundamental es que los adolescentes se reconozcan en nuevos roles sociales, al tiempo que establecen con sus comunidades una nueva relación, a pesar del aislamiento físico que supone la privación de libertad.
Libreparlantes, propone la utilización del medio de comunicación radial como una herramienta de intervención para emprender procesos educativos con adolescentes que han cometido algún delito y se encuentran cumpliendo o ya cumplieron una medida sancionatoria, bien de privación de libertad o semi-libertad, dentro de las entidades del Distrito Capital registradas en el Sistema Penal de Responsabilidad del Adolescente[2] en Venezuela, según lo establecido en la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA).
Concebimos a Libreparlantes, como un trabajo dentro del área de prevención secundaria del delito, comprendiendo que si no se interviene a tiempo en los procesos vitales de estos jóvenes, quienes ya han incurrido en prácticas ilícitas, son propensos a reincidir y, por lo tanto, son quienes posiblemente formen parte de la población carcelaria para mayores de edad en nuestro país.

¿Por qué la comunicación?

Ahora bien, debe entenderse que el proceso de integración social del adolescente pasa primero por promover en los sujetos internos procesos de transformación subjetiva que deriven en la construcción de nuevos sentidos de vida. Para ello, es indispensable lograr minimizar el efecto del aislamiento físico y vincularlos a sus comunidades a través de un nuevo rol, legal y legitimado socialmente, es allí donde la comunicación social cobra pertinencia y se convierte en recurso imprescindible.
El recurso de la comunicación social, en esta caso la radio, resulta absolutamente pertinente porque, además de ser un lenguaje atractivo y cómplice de las formas de ver, oír y sentir de la juventud de hoy, funge también como ventana y espejo para que los adolescentes se vean a sí mismos y se muestren en el espacio público ejerciendo prácticas valoradas y reconocidas socialmente, lo que actúa en contra del estigma del delincuente que se impone sobre estos adolescentes en su tránsito por las institución de privación de libertad.
Al mismo tiempo, la comunicación social, particularmente en el área comunitaria, popular o alternativa, ha resultado ser una de las mejores herramientas para la organización y el cambio social, transformación que se deriva del empoderamiento de este medio de expresión por parte de los ciudadanos; del inicio de un proceso de construcción de un sentido motivador de nuevas perspectivas de acción ciudadana; de satisfacción de acceso a los bienes de consumo colectivo. Diversas experiencias en Venezuela y Latinoamérica han convertido a medios alternativos en una vía efectiva para la construcción de ciudadanía y por tanto de lucha contra la exclusión de diversos grupos sociales, en este caso, a la población en conflicto con la Ley Penal, entendiendo que una radio dentro de la Casa Carolina Uslar no puede ser sino un medio alternativo de comunicación.

¿Para qué Libreparlantes?

La propuesta de Libreparlantes se resume, entonces, en la enseñanza-aprendizaje de la práctica radiofónica utilizada como instrumento en tres sentidos:
Como instrumento pedagógico, al aprovechar el encantamiento que los medios de comunicación social tienen sobre nuestras juventudes para desarrollar una educación promotora de una conciencia de clase que se valga de la rebeldía de estos adolescentes, de su inconformidad con el sistema y la reoriente hacia acciones que golpeen los ejes en los que el sistema se fortalece, para que sean capaces de atacar en ellos y en los demás las múltiples dimensiones en las que la alienación produce que los dominados actúen a favor del dominante. Proceso del que podría derivar la construcción de un proyecto alternativo de vida, fin último expuesto en el programa socioeducativo del sistema penal para adolescentes.
Como instrumento para la democratización de los medios, al abrir un canal de comunicación para la socialización de la palabra de los privados de libertad, lo que viene a significar la toma de la palabra pública por parte de aquellos quienes han sido históricamente silenciados. Por lo tanto, representa una alternativa al sistema comunicacional dominante en tanto le da voz a quienes habían estado ubicados tradicionalmente como receptores de un mensaje estigmatizado, y en tanto representa un uso de la radio basado en un criterio que desestima la propiedad privada de los medios de comunicación social.
Y por último, como instrumento político, entendiendo que esa toma de la palabra históricamente silenciada tanto por el saber como por la estructura material que lo legitima, se convierta en un instrumento para la transformación. En definitiva, Libreparlantes se concibe como pproyecto político en tanto orienta sus acciones hacia la transformación de las instituciones de “reinserción social” y la concepción que se tiene de éstas en el imaginario colectivo. Dichas acciones, sustentadas en una visión no patológica del delito, buscan en la educación popular, -liberadora en términos de Paulo Freire- y en la interrelación social, formas para el desarrollo del pensamiento y la acción reflexiva.
En este sentido, convencidos en las posibilidades de cambio del ser humano y en su acción creadora, nuestro compromiso es con la desestigmatización de los privados de libertad (delincuentes, malandros), a partir del uso de un medio de comunicación social como la radio. Significa una movilización social para la participación en estos espacios que se nos han vendido como la solución al problema de la inseguridad ciudadana y han resultado ser la continuidad de la exclusión que termina generando un incremento de la violencia y el resentimiento social.

En resumen, Libreparlantes es...

En resumen, Libreparlantes tiene como objetivo general ejecutar una propuesta socioeducativa de prevención secundaria del delito con adolescentes que hayan sido sancionados por incurrir en prácticas ilícitas graves, mediante la utilización pedagógica de la radio.
La propuesta inicial de Libreparlantes fue crear una emisora comunitaria en los espacios de la Entidad de Atención. No obstante, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones[3] (CONATEL), negó, en conversación con dos integrantes de Voces Latentes, la posibilidad de una habilitación, argumentado, por un lado, la dificultad que representaría la creación de una Fundación Comunitaria en una institución privativa de libertad, siendo éste un requisito indispensable para la conformación de una emisora comunitaria, y por el otro, la saturación del espectro radioeléctrico en el Distrito Capital.
Es por esta razón que se modificó la propuesta de Voces Latentes: Ya no sería una emisora radiofónica sino un estudio de grabación desde el cual los adolescentes privados de libertad podrían producir y conducir programas radiales, para luego transmitirlos a través de dos redes: La primera: Una red interna de sonido dentro de la Casa de Formación Carolina Uslar; y la segunda: La red de emisoras comunitarias del Distrito Capital, sin desestimar la posibilidad de transmitir por emisoras del Estado o comerciales. Esta propuesta fue aprobada por el Directorio de Responsabilidad Social de CONATEL, en la sesión ordinaria número cuarenta y uno (41), celebrada el día martes 31 de enero de 2006, lo que permitió construir el estudio de grabación en los espacios de la entidad Carolina Uslar. Pero dicho estudio no comenzó a funcionar, sino hasta Octubre de 2006.

Los inicios

Previo a la puesta en práctica de este estudio los talleres de realizaban de forma artesanal cada sábado en las aulas de la entidad. Se trabajaban contenidos teóricos a través de dinámicas de grupos y estrategias pedagógicas adaptadas a las particularidades de la población. El trabajo práctico de producción se realizaba con grabadoras, y se organizaron visitas de los adolescentes; previo permiso judicial, a emisoras comunitarias en las cuales ponían en práctica los contenidos trabajados y los adolescentes conocían y experimentaban la producción radial en vivo. Con aproximadamente siete (7) salidas con grupos distintos a las emisoras comunitarias se transmitieron siete (7) programas en vivo en diferentes emisoras[4]: Radio Perola de Caricuao, Radio Negro Primero, Radio Fe y Alegría. En el trabajo de preproducción y edición de los materiales colaboraron emisoras como Radio Petare y Radio La Vega. Esta última durante un periodo trabajo con un grupo de semilibertad que se trasladaba hasta las instalaciones de la misma para la producción.

Inventando estrategias


También se implemento como estrategia pedagógica que permitía hacer pública las producciones de los adolescentes y poner en práctica la producción radial, los Radioparlantes. Actividad que se ha realizado en tres oportunidades (2005-Julio, 2005-Dic, 2006-Dic) en cada uno de los anexos, y que consiste en la representación de la transmisión de un programa de radio en vivo, con invitados para las entrevistas y demostraciones culturales, en la que participan como público la familia de los adolescentes y personal de la entidad, y que permite a los adolescentes mostrarse en otras prácticas y habilidades, ante un público además emocionalmente significativo para ellos.